Manzanillo nos presenta un destino que se renueva entre gastronomía, naturaleza y experiencias únicas
Participamos en el Vive Manzanillo 2026, un viaje de familiarización enfocado en impulsar la promoción turística de Colima y Manzanillo, donde agentes de viajes y operadores turísticos conocimos de primera mano las novedades, experiencias y atractivos que hoy posicionan al destino como uno de los más completos del Pacífico mexicano.
Durante tres días vivimos una experiencia intensa, pero de gran aprendizaje, descubriendo que Manzanillo no solo es playa, sino también gastronomía, rutas culturales, turismo comunitario y experiencias para toda la familia.

Novedades en hotelería
La Hadas by Brisas, reconocido por su icónica arquitectura blanca frente al mar actualmente apuesta por festivales gastronómicos mensuales para enriquecer la experiencia de sus huéspedes. En nuestra visita tuvimos la oportunidad de disfrutar el Festival de las Tostadas, donde los mariscos y los sabores del Pacífico fueron protagonistas.

Por su parte, Vista Playa de Oro, destacó por sus actividades familiares. Algo que me llamó especialmente la atención fue la celebración de cumpleaños infantiles con cupcakes y dinámicas especiales para los pequeños del hogar, mientras que los adultos también cuentan con actividades recreativas durante el fin de semana.

Otro de los hoteles visitados fue el Hotel Fiesta Mexicana, “Donde la fiesta nunca termina” continúa renovándose con mejoras en habitaciones y áreas comunes, además de mencionar su alberca de agua salada y shows profesionales.

También se suma a la oferta turística un nuevo concepto de hospedaje enfocado en el bienestar y la conexión personal. Se trata de Shambhala Holistic Resort, un espacio boutique con solamente 11 cabañas, diseñado para quienes buscan descanso, tranquilidad y experiencias holísticas frente a la Bahía de Santiago.
Aquí los visitantes pueden disfrutar actividades como temazcal, meditación, ejercicios de calistenia y experiencias enfocadas en el equilibrio físico y emocional.

Mientras tanto el Hotel Marbella, sobresale por su ubicación estratégica para quienes desean disfrutar de los distintos festivales y eventos que se realizan durante el año en Manzanillo.

Además de la oferta hotelera, Manzanillo busca impulsar experiencias más auténticas y cercanas a sus comunidades.
En Playa la Boquita, los pescadores venden directamente lo que capturan diariamente, ofreciendo una experiencia fresca y casera. Muy cerca también se encuentran formaciones rocosas conocidas como Los Frailes y un barco hundido que en conjunto forman parte del atractivo natural del área.
Por su parte Playa Miramar, es ideal para quienes buscan actividades deportivas y de aventura, como surf y paddle board.
Uno de los aspectos que más orgullo genera en el destino es Playa San Pedrito, reconocida por sus esfuerzos de accesibilidad y adaptación para personas con discapacidad, convirtiéndose en un ejemplo de turismo incluyente.
Ahora mencionemos sus festivales, entre ellos destacan:
Festival Costero del Papalote
Colima Birding
Manzanillo se Ilumina
Fiestas de Mayo
Manzanillo a las Brasas
El Festival Costero del Papalote, por ejemplo, reúne música, gastronomía y enormes papalotes iluminados frente al mar, creando un ambiente familiar y muy visual para los visitantes.
Otra de las grandes apuestas del destino son las rutas turísticas de la zona alta, donde los visitantes pueden acercarse a la naturaleza, la producción local y las tradiciones de la región.
Entre ellas destaca la Ruta del Agave, donde pequeñas destilerías familiares producen mezcalillo, un destilado tradicional de agave que forma parte de la identidad cultural de la región.
También tuvimos la oportunidad de conocer la Ruta del Oro Blanco, enfocada en el proceso de producción de sal, actividad emblemática de la región que puede apreciarse principalmente entre marzo y mayo.

Y para cerrar la experiencia antes del regreso a Guadalajara, la visita a Don Comalón se convirtió en el broche perfecto del viaje, combinando gastronomía, música y espectáculo en un ambiente muy mexicano.

Sin duda, Vive Manzanillo 2026 permitió confirmar que el destino continúa transformándose y diversificando su oferta turística para todo tipo de viajeros: familias, parejas, amantes de la gastronomía y aventureros.
Manzanillo sigue evolucionando, y siempre habrá una nueva razón para volver.






